Ayer… pero podía ser hoy

Ayer fue un día normal… todos los días lo son.

Iba por la calle caminando y de repente me encontré con una vieja amiga. Primero lo de siempre, mera formalidad: cuánto tiempo, cómo estás… Hacía como 4 meses que no la veía y sólo surgieron las mismas frases pre-fabricadas de siempre. La pena es que luego no me dió tiempo casi a cruzar ninguna frase más. Y en la despedida me dí cuenta que sí realmente le hubiera preguntado algo importante o simplemente le hubiera dicho lo que me apetecía decirle en aquel momento no estaría pensando sobre eso.

Es curioso cómo las personas podemos racionalizar momentos en que realmente lo único que nos apetece es sentir, y cómo nos resistimos a dejarnos llevar…

La próxima vez intentaré estar más atenta… aunque no prometo nada.




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